Ocultismo
Ocultamos el mosquito del dengue, a los pobres,
y a los pueblos que juntan en cacharros el agua.
Ocultamos, la inflación, la inseguridad, y el atraso,
en las estadísticas equivocadas.
Ocultamos a los chicos del paco, ocultos en las villas que crecen,
ocultas a la esperanza.
Ocultamos la diferencia, en los barrios cerrados,
en la indiferencia privada y en las cajas bancarias.
Ocultamos al desprecio en la dádiva
y al remordimiento en la acción solidaria.
Ocultamos y aprobamos la violación de la ley
con naturalidad de manada.
Supimos ocultar la impotencia con agresión
y la cobardía política con balas.
Ocultamos un Estado clandestino y asesino
“por amor a la Patria”.
Ocultamos a los chicos de Malvinas,
cuando volvieron a casa.
Ocultamos a los desaparecidos
hasta que “el juicio y castigo” se volvió ganancia.
Ocultamos la democracia
detrás de elecciones con listas sábana,
de candidatos truchos
y promesas subsidiadas.
Cada tanto nos ocultan y se esfuman
los ahorros y las jubilaciones, como si nada.
Será porque nos ocultamos cómodos y cínicos
detrás del caudillo que mejor miente,
o que mejor grita, o que mejor manda.
Nuestra virtud es la simulación, la viveza, la justa, la ganga.
Perdón…, si ésta no es la Argentina ,
también ocultamos un sueño y vivimos…
en la pesadilla equivocada.
El otro



