El amanecer de Alba

“No puedo creer que en una cosa tan chiquitita entre tanta información”.  Alba tiene 10 años, vive en el barrio La Boyada al oeste de Montevideo y cerca del cerro. Al lugar lo llaman la isla porque la construcción de la ruta profundizó su aislamiento del resto de la ciudad. Viven allí cerca de 5 mil personas y entre los jefes de familia se reparten albañiles, cartoneros, recolectores de basura, vendedores ambulantes, empleadas domésticas  algunos desocupados.

Alba tiene un rodete prolijo, y un moño gigante que brilla igual que su guardapolvo. Los chicos de la Escuela 95 no usan uniforme y tal vez  por eso la pequeñita parece pertenecer a un retrato de mi infancia. En el quinto grado que comanda la señorita Jimena hay alumnos desde los 8 a los 13 años sentados en bancos precarios entre paredes modestas. Además de la inocencia, la única igualdad real que se observa en esa habitación es una valijita verde y blanca que cada uno tiene abierta frente a sus ojos: es una computadora personal.

En la casa de Alba no se leen diarios, porque al barrio ni siquiera llegan. La radio no figura entre los hábitos familiares y de la televisión se eligen los dibujitos o las telenovelas como exclusivo entretenimiento. Pero desde que el gobierno uruguayo repartió en la escuela hace un año las XO, la vida en la casa se revolucionó.

“Con mamá no lo podíamos creer, cuando le enseñé que hasta podía buscar trabajo por Internet quedamos maravilladas”, dice Alba abriendo los ojos negros  del tamaño de la pantalla. “Ahora bajamos fotos, videos, hacemos cuadros que nos pide la señorita y sabemos que no hay nada que nosotros no podamos conocer gracias a la compu.

Le pregunto a la señorita Jimena como se hace para que un hogar pobre donde falta de todo se valore, se cuide y se comprenda el alcance de la XO. No hay que subestimar a la gente, me dice. “El trabajo fue en conjunto, con los padres y nosotros mismos que teníamos el miedo de quedar superadas por esa herramienta fascinante pero extraña, que podía darnos todo y también quitarnos protagonismo. Pero lo fuimos superando, con dificultades al principio y con otras que suman cada día pero con una sensación de que estamos viviendo la refundación del mito de la escuela pública”.

El gobierno de Tabaré Vázquez repartió ya 380 mil computadoras y no existe un solo alumno uruguayo de escuela primaria que no tenga la suya. El plan CEIBAL  (Conectividad Educativa de Informática Básica para el Aprendizaje en Línea) avanza firme para abarcar a los liceos (nivel medio). Los cuatro partidos opositores lo han ponderado como una “política de Estado” que cualquiera deberá profundizar.

Al mismo tiempo, en Argentina, los burócratas educativos inventaron las excusas más diversas: que eran caras, que el impacto en la escuela primaria iba a ser muy fuerte, que primero hay que tomarse el tiempo de preparar a los docentes y  para eso hay que tener tiempo para formar un plan y tiempo para ver si se puede conseguir la plata, que la tecnología es útil pero no es el paraíso etc…etc.. etc..

En fin.., me quedo con los ojos negros profundos de Alba en un barrio aislado y pobre de Montevideo. A ella nadie la embaucará. Ella está convencida de que la información y el mundo están encerrados en su cajita verde y blanca y que puede soñar con alcanzarlos.

 

Virus rioplatense

En las calles de Montevideo se respira candombe, política y fútbol. Parece una capital argentina a salvo de la crispación y moviéndose en cámara lenta, habitada por una raza que desciende del mismo tronco pero que desarrolló otros genes. Sus habitantes votan hoy con la normalidad de los últimos tiempos, cumpliendo las fechas y las reglas previstas pero con un invisible barbijo protector. No le temen a la gripe de los chanchos tanto como a la “mala influenza” argentina.

Nadie lo confiesa abiertamente, son gentiles y caballeros hasta cuando discuten, pero cuando se profundizan sus opiniones y se observan sus conductas la distancia entre vecinos parece proporcional al tamaño del río más ancho del mundo que nos separa.

No hay soberbia en su diferencia  y el favorito Pepe Mujica habla de su tierra como “el paisito”, apenas “una esquina” entre un sistema de grandes ríos. Pero un día descubrieron que los hermanos mayores, los admirados por sus individualidades, potencial humano y natural, por su hospitalidad para tantos charrúas emigrantes, se volvieron tóxicos recurrentes. Argentina derivó en un espejo que deforma, en un conglomerado de caníbales imposibles de imitar.

Cuando aquí creyeron que su campaña se ensuciaba un poco, los canales de noticias de Buenos Aires relataban el inverosímil juego de espías espiados entre Macri y las huestes de Kirchner, las explicaciones infantiles para abordar el acecho a las libertades;  la cloaca  verbal a la que se sumó como socio De Narváez compartiendo el mismo club de Maradona y de Reutemann o el escándalo del avión de Aerolíneas, fletado como taxi a pura pérdida para traer a los hijos del poder al partido de la selección. Eso sin contar con el inestimable recuerdo del puente internacional cortado a perpetuidad con la mirada complaciente del Estado.

Uruguay tiene 5 partidos para 3,4 millones de habitantes que realizan internas simultáneas con una Corte Electoral independiente de los poderes de turno que no ha registrado una sola denuncia de fraude desde 1971. Eso equivale a 1 partido político por cada 680 mil habitantes. Argentina tiene 739 partidos para 39 millones de ciudadanos (la mayoría son sellos de goma, desaparecen al poco tiempo y son reemplazados por otros igual de efímeros). El resultado es 1 partido por cada 52 mil habitantes. Verdadero festival de pymes políticas con un gerente de candidato y accionistas al acecho de los dividendos por cobrar. Sin reglas de juego estables, sin controles en la selección, con leyes a medida del poder de turno y con justicia electoral dependiente o resignada al capricho corporativo.

Uruguay no es un paraíso suizo,  pero el Frente Amplio que se prepara para seguir gobernando imagina un destino más cerca de Nueva Zelanda que de Cuba, Bolivia o Venezuela.  En el camino se benefician con los errores argentinos que espantan inversiones y se abrazan a Brasil. No es rebeldía sino anticuerpos defensivos contra el virus que amenaza del otro lado del charco.

 

Especial desde Montevideo (Columna publicada en el Diario Día a Día del Domingo 25 de octubre)

Succiones argentinas

Desunidos y dominados. Perón lo advirtió al final y nombró al pueblo como único heredero sólo que no contó con la avaricia de tantos albaceas testamentarios. Cada 17 de octubre se arrojan como buitres sedientos de la sangre extrañamente fresca del líder muerto en los setenta. Un ritual extraño donde cada uno  succiona un poco de doctrina con beneficio de inventario propio   .

Está Néstor, que rinde homenaje combatiendo al capital de Clarín, de los sojeros y de la oligarquía mediática, con la bandera de la justicia social izada por sus amigos y secretarios privados en mansiones bien populares erigidas en El Calafate. Complementa el homenaje su esposa Cristina, la Presidente, que emulando a Evita en su discurso de renunciamiento histórico  jura que no quiere nada para sí misma que no sea Louis Vuitton

Diseminados y  temerosos del juego sucio de espías de la  Gestapo K , están los disidentes. Es un grupo de unidad básica en el rencor y en las facturas impagas, motivados por Duhalde que oficia de director técnico en la media sombra para los Juegos de 2011. Ayer  tuvieron que aparecer un poco más juntos porque en las horas previas cada uno tenía previsto su acto privado y estelar en nombre de los descamisados.

Es curioso ver hoy al Movimiento Nacional Justicialista más paralizado que nunca. El vacío de ideas apenas se disimula con rancias rebeldías de unitarios y federales peleando por la Caja. Caudillos y aprendices parecen víctimas desorientadas por  una lógica que siempre los nutrió de organización frente al poder: el que gana conduce y el resto acompaña. Porque esta vez la realidad muestra que provisoriamente los conduce un derrotado que juega de victorioso y empuña una mano de hierro dispuesta a golpear sin límite ni excepción.

Desde la muerte del viejo león herbívoro que se abrazaba con Balbín, los testaferros ideológicos ignoraron su arrepentimiento final y su mensaje póstumo de conciliador. Por el contrario, manejaron su herencia con la irresponsabilidad de quienes se creen depositarios  de una fórmula mágica e infalible para dividir, provocar y reinar eternamente en nombre de los pobres, multiplicándolos.

¿De qué se asombran hoy? ¿Qué clase de estupor les genera el compañero Néstor,  al que supieron apañar y acompañar según el manual pre establecido? Su indignación frente a la persecución de periodistas, opositores y empresarios, usando la maquinaria de espionaje del Estado o las organizaciones sociales rentadas es de un cinismo propio de Poncio Pilatos.

Es casi la misma actitud que una buena parte del país tomó frente a las propuestas sexuales públicas  de Maradona hacia sus críticos. El ícono al que se le festejaba  todo en nombre de una religión pagana de ídolos descartables.  ¿Sorpresa? No, si la política sentó las bases sólidas para llegar a esta atmósfera  de manicomio colectivo. Ante los ojos del mundo, la metáfora nacional de la semana fue la destreza argentina en succionar la vergüenza propia.

 

(Columna publicada el domingo en el diario Día a Día)

El surfista y los muñecos de arena

Para una sociedad  libre,  es menos  opresiva la acción misma del tirano que la falta de una opción real  para sustituirlo. La angustia mayor radica en no tener mejor horizonte

La aprobación con obediencia de escribanía de la nueva Ley de Medios por parte del Senado, antes que demostrar el poder residual de Kirchner, sus venganzas y sus miserias de autócrata, desnuda la raquítica matriz del pensamiento  y la acción política argentina.

Nadie creyó nunca que los debates previos de cartón pintado en las comisiones, con invitados que ofrecían sus argumentos cual floreros de utilería para la supuesta “Cámara revisora”, fueran a torcer la prepotencia del monólogo y la convicción de la billetera.

Pero, nobleza obliga, a esto no lo inventó el Pingüino Emperador, apenas es un hábil intérprete de una partitura clásica, muchas veces ejecutada sin tanto éxito por caudillos menos crispados pero igualmente ambiciosos.

El milagro de la madrugada  K en el Senado  fue convertir a quienes hicieron de la libertad de prensa un dominio  estatal y personal en Santa Cruz, en los paladines de  la pluralidad y de la lucha contra los monopolios mediáticos. La magia de las nuevas reglas de juego aprobadas radica en prometer un mundo igualitario de voces que estarán sostenidas inexorablemente por el Imperio estatal a disposición del gobierno de turno

Poco aportaron al consuelo o a la esperanza las fotos desteñidas de  Duhalde y Alfonsín (h) en Córdoba, rememorando el viejo “pactismo nacional” y denunciando ser víctimas de un “Estado policíaco” que uno de ellos contribuyó a facilitar. O la conferencia con olor a naftalina  de Reutemann, Romero, Puerta, y Rodriguez Saá acusando al compañero Néstor de excederse en el ejercicio del manual del peronista clásico. O las inofensivas presiones de Cobos a sus aliados, sin poder de veto y sin caja para estimular a nadie.

La habilidad de Kirchner radica en seguir surfeando en el tsunami que arrasó con la institucionalidad en 2001. Nada hizo para reconstruirla, excepto las nominaciones de la Corte que ahora se convierte en el último refugio posible de la cordura. El 28 de junio apenas sobrevivió a una tormenta de votos castigo, pero su resurrección provisoria se hizo posible porque en frente sigue teniendo opositores tan sólidos como muñecos de arena.

Mientras las ligas mayores de la política exhiben su futilidad, los semilleros aprenden rápido. Así fue con los cuarenta jóvenes revolucionarios del Nacional de Buenos Aires y sus ideólogos principales…sus padres. Tomaron la escuela durante casi diez días, impidieron  el dictado de clases para dos mil compañeros, dieron órdenes a las autoridades, exigieron el indulto a sus amonestaciones. Pero como si esto fuera poco en su carrera  de-formativa  para gobernar el país, agregaron un plus de tres días sin clases al año para los miembros del Centro de Estudiantes… ¿Déspotas del futuro? No, pichones incubados en el espejo del presente.

 

(Columna del domingo en el diario Día a Día de Córdoba)

Errante y a la sombra

El nuevo parto político de Carrió, sus dardos envenenados a Cobos,  las lágrimas malvinenses de Cristina, las batallas ganadas  por  Néstor en el Senado, la impotencia testimonial opositora, las mil conspiraciones adjudicadas a Duhalde, las  calles de Buenos Aires convertidas en campos minados por cortes y manifestaciones. La Argentina política de esta semana fue un territorio pantanoso y oscuro con bestias agazapadas para atacar o sobrevivir.

Si los duelos traperos, las amenazas, los agobios o las revanchas cotizaran como la soja y fueran exportables, el país agregaría una fuente inagotable de recursos a la caja voraz del Estado.  No en vano patentamos el cacerolazo y la huida en helicóptero como emblemas del hastío social en aquellos cercanos días de 2001.

En el cono sur el emblema de la soberbia siempre fue porteño, la picardía criolla y de la mano de Diego hasta “el barba” fue argento. Pero algo está  pasando con el que reparte los naipes para que últimamente todas las manos salgan negras. Seguramente una conspiración imperialista logró en pocos días que el éxito de los vecinos acentuara la sensación de  baldío nacional.

Lula Da Silva, tornero de origen y estadista por opción, navega  por el mundo de los mejores líderes en piloto automático y con imagen positiva superior al 70 por ciento. Debe tener un pacto con sus dioses particulares para que Brasil encuentre pozos petroleros hasta en las peceras o le arrebate a las grandes potencias sedientas de gloria la sede de los Juegos Olímpicos 2016. En Río de Janeiro hay mociones para santificarlo en la cumbre del Pan de Azúcar.

Y como si esto fuera poco, Michelle Bachelet en Chile o Tabaré Vázquez en Uruguay están a punto de finalizar su mandato con aceptación récord de sus respectivos electorados y en medio de campañas políticas ejemplares, mucho más parecidas a democracias nórdicas que a sus antecedentes latinoamericanos. En Chile se dan el lujo de adorar a su presidenta socialista y a especular con el posible gobierno de una derecha moderna y despinochetizada.

¿No será mucho? Al mismo tiempo que los hermanos limítrofes brillan con luz propia, Cristina Fernández salió bochada en imagen positiva ocupando el último lugar entre 15 mandatarios del continente con apenas el 25 por ciento de adhesiones. Su marido actúa como el pingüino emperador que era en una colonia de aves escuálidas, mientras estira con los ojos  cerrados una mano al FMI o su canciller negocia infructuosamente una foto con Obama.

Hace rato que en el vecindario Argentina juega con el boleto picado y hace fulbito para la tribuna con Hugo Chávez, Rafael Correa y Evo Morales. Los que gobiernan creen que eso es revolucionario, los que dicen que quieren gobernar parecen viudas desconsoladas llorando el país difunto. Unos  y otros inyectan irresponsablemente el veneno de la antipolítica. Esa náusea colectiva que se activa por el virus de la frustración acumulada

(Columna política dominical escrita en el diario Día a Día)

Descubriendo Monte Buey

Fue un viaje de trabajo y en familia a un pueblo de 6500 habitantes ubicado en el corazón productivo de Córdoba. Orgullosos de su convivencia, su pujanza y su proyección económica regional, nos abrieron las puertas como anfitriones incomparables. El alojamiento en Estancia Los Algarrobos, un viejo casco reconstruido con detalles exquisitos y conciencia histórica fue un viaje pedagógico a nuestro pasado novelesco e inmigrante. Hoy abierto a eventos empresariales o a un descanso grupal con comidas típicas, paseos en caballo y gran cordialidad de sus dueños. Por la noche unas 400 personas se dieron cita en la conferencia con las mismas inquietudes que vengo recogiendo en otros puntos del país. ¿Qué hacemos para cambiar? ¿como sigue nuestro futuro inmediato? ¿recuperaremos un mínimo de cordura política y ciudadana? Gracias a la Sociedad Rural, al Instituto Agrotécnico ITAI, al joven intentedente Fabricio Motta y a cada uno de los que nos prodigaron inmerecidas atenciones. Fue un placer inolvidable

El Autor
Pablo Rossi

Nació en Córdoba el 03 de julio de 1971. Tiene 38 años, casado con tres hijos. Periodista de profesión, escritor de vocación y cocinero de oficio. Trabajó desde 1993 en gráfica, radio y televisión.
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