Desaparecieron
No estamos en Disney, confesó Cristina en New York. Y no se pudo establecer si hablaba de la realidad económica o de su deseo de habitar, como Alicia, el país de las Maravillas. Porque mientras la Presidente usaba en la tierra de Mickey ese guiño infantil ante empresarios poderosos, aquí el INDEK borraba de los registros públicos a un millón y medio de pobres e indigentes.
En este caso borrar es negar la existencia por obra de la manipulación contable. Si no se los cuenta, simplemente no cuentan. ¿Quién tiene la obligación de solucionar un problema que no existe? Nadie. Entonces, los que cortaron los puentes en la Capital esta semana reclamando trabajo o aquellos que vegetan en la vida porque ya ni lo buscan, son menos que nadie.
Esa lógica usaba Videla en los 70 para definir la condición de los secuestrados mientras una parte del país viajaba a Miami y se traía bolsas enteras con llaveros del Pato Donald. En el libro Nunca Más quedó registrado un adelanto del método que luego se aplicaría en democracia con aparente inocuidad y sin picana. Los torturadores de entonces les decían a sus víctimas: “Vos aquí no sos nadie, no tenés nombre, no estás ni vivo ni muerto, no existís”.
Hoy, con la asepsia propia de los números fraguados, el Estado hace auto-terrorismo estadístico. Nadie levanta un fusil, es cierto, ni se usa un Falcon verde, pero por obra de la argucia informática desaparecen números que representan vidas precarias. La violencia simbólica es igualmente letal pero cuenta con la resignación de las víctimas. La facilidad moral de los nuevos verdugos es que los archivos no sangran.
Según cálculos de la propia Universidad de Buenos Aires, en lo que va de 2009 han muerto en Argentina por causas evitables (desnutrición o falta de atención médica) 4 mil bebés menores de un año. Seguramente la gran mayoría habitaba ese conglomerado de hogares pobres que aviesamente hizo desaparecer el INDEK mientras Cristina bromeaba sobre la realidad con algunos millonarios en Manhattan.
Los comedores populares cada vez más demandados, los chicos de tercera generación de desempleados con el cerebro fumado por el paco, o las provincias del norte que duplican el promedio nacional de mortalidad infantil son ilusiones ópticas o inventos destituyentes de la derecha mediática. O para seguir con el ejemplo setentista al revés, formarían parte de una “campaña anti argentina”.
Más bien que no estamos solos en la madrugada pobre de América Latina, ni somos los peores del barrio, ni los problemas estructurales son autoría de esta gestión, pero ningún vecino democrático y mucho menos progresista ha practicado como aquí en estos últimos años, el canibalismo explícito con sus pobres.
Aunque revuelva el estómago de la izquierda anestesiada y retórica, la verdadera revolución kirchnerista ha sido la del patrimonio propio. Y la hipocresía gubernamental con los números del país tiene el mismo tufo a insulto básico que las respuestas de Videla cuando aseguraba que los argentinos éramos “derechos y humanos”.
(Columna del Domingo en el diario Día a Día de Córdoba)





gracia doming dijo, Septiembre 28, 2009 @ 6:25 pm
Es imposible empezar a escribir una idea del nivel que adquiere el tema en la conciencia de cada uno, compromete a la propia acciòn
y a la que se desprende de la comprendida en vivir en una comunidad o en un estado.
Cuando se acepta la mentira institucionalizada somos parte de la mentira.
Cuando mejora la economìa estàn los mismos niños de hoy,
difìcil es sacarlos de la pobreza sin encarar un programa a largo plazo, dirìa de 20 años, de atenciòn primaria de salud, de contenciòn alimentaria y educativa en centros de doble jornada
en todos los municipios. Este plan deberìa ser prioridad de Estado sin injerencia de algùn presidente constitucional, deberìa ser un ente autàrquico con recursos de la seguridad social y de impuesto a la ganancias. En veinte años recuperamos una generaciòn y encaminamos la segunda, recuperamos la inversiòn y la conducta humana de proteger a las nuevas generaciones.
Laura Flores dijo, Septiembre 30, 2009 @ 1:48 pm
Así es para el INDEK, la pobreza tiende a desaparecer, como también los sueldos, la honestidad, ect., Nuestra Señora Presidenta, tal vez no se da cuenta que nadie le cree. Alguién por favor informénle que el pueblo le habló a viva voz el 28 de Junio.
gracia doming dijo, Septiembre 30, 2009 @ 3:37 pm
Se està percibiendo un clima hostil en la gente y la presunciòn de que la presidenta no alcanzarà a cumplir su mandato por el manejo de su propia polìtica, visto asì no hay un futuro claro y eso condiciona el resto. Hay un acoso constante y la gente lo percibe como intencional, dificil es separar las cosas cuando la desconfianza llega a la propia seguridad individual.
dr marcelo dijo, Octubre 10, 2009 @ 7:30 am
Acaba de nacer la Republica Bolivariana de Argentina.
aguante Comandante Nestor !!! ahora deberemos usar ropas rojas…pronto cerraran rctv???quedará algun globovision??? o todo será venezolana de television?? perdon me equivoco canal 7
Laura Flores dijo, Octubre 13, 2009 @ 1:45 pm
Pablo a partir de ahora los medios pueden hacer el programa “ALO PRESIDENTA”, será por eso que impulsó esta ley nuestra señora Presidenta.
¿A cuántos pobres les hubieramos dado de comer con la plata que se ha desembolsado el Estado Nacional para la aprobación de la Ley de medios? y ahora que sigue?