El juego del miedo 3

Goleada oficial en el partido de la semana. Con un par de pases mágicos de 10 mil millones y un tiro al corazón del desmadre electoral, el kirchnerismo logró vencer en pocas horas a la escuálida defensa opositora aprovechando sus propias banderas y sus numerosas debilidades.
Lucha corta con buenos reflejos y sin escrúpulos para transferir recursos de unos pobres a otros pobres. El staff pingüino se puso la medalla de haber creado en un día el mega plan de asistencia para niños y jóvenes, de cero a dieciocho años, más ambicioso y necesario de los últimos años. Atrás quedaron pelando con justicia por los derechos de autor la CTA, Carrió y la Pastoral Social.
¿Qué importa que los fondos sean de la esquilmada Anses y no de las ganancias de los amigos de Kirchner que hacen fortuna con el juego, o de la renta financiera, o de los subsidios improductivos? La queja de los jubilados actuales y futuros, por constante, ya se ha tornado inofensiva. A Néstor no le importan esos efectos colaterales sino los votos. Y en un mes habrá cerca de cinco millones de beneficiarios que se sumen a la asistencia del Estado y a su tácito reconocimiento.
La semana había comenzado con un rechazo a coro de la reforma política por parte de la Coalición Cívica, la UCR y el Socialismo. Macri y De Narváez estuvieron a punto de hacer lo propio, hasta convocaron a los periodistas, pero a los pocos minutos desarmaron improvisadamente la conferencia, tal vez porque de aquel trío que conformaban con Felipe Solá hoy ya no puedan exhibir ni el cartel de las buenas intenciones.
En días previos fue Elisa la que corrió a Cristina por izquierda. “Antes que la reforma política está la soberanía alimentaria”, disparó con vehemencia enarbolando su viejo proyecto de asistencia universal para niños consensuado con la Iglesia. El contragolpe llegó por Cadena Nacional y en 24 horas. La fundadora del ARI sólo pudo responder acusando al matrimonio de convertir una buena idea en otra ofrenda de poder clientelar para Hugo Moyano y sus muchachos.
Son los trucos ópticos del poder en la Argentina. Los Kirchner, que perdieron las elecciones, ganan por la prepotencia de los actos y un manejo del poder aceitado en veinte años de comando sin interrupción. Los que ganaron sólo apelan a las amenazas futuras: un Congreso que derogue todo lo actuado; plebiscitos para hacer chocar al matrimonio con su imagen negativa en las encuestas; Duhalde luciendo desde Mar del Plata sus guantes de box para pelearle la interna y reclutar disidentes dubitativos; gobernadores atados a la mordaza de la Caja; Macri sacudiéndose espías que le cuelgan del saco sospechosamente.
Afuera, en la vida real, cuando la noche política vuelve a todos los gatos pardos y a las instituciones fantasmas de Halloween, lo que importa soberanamente es la inmediatez del bolsillo. ¿Adivine quien lleva la delantera a la hora calmar con dinero fresco, los temores ciudadanos?
(Columna publicada en el diario Día a Día de Córdoba)




Claudio dijo, Noviembre 1, 2009 @ 11:29 pm
Sigue siendo la solucion para calmar el hambre de ahora pero para pasado mañana no se sabe si esa gente o si los jubilados van a comer.
Lo que mas bronca da, es que jueguen con el hambre y la falta de educacion de la gente para hacer campaña gratis.
Por que es tan dificil hacer que la gente trabaje para dar de comer a sus hijos? No es mejor educarlos a como hacer y cuidar una huerta y no darles el pan en la mano?
Que piensan hacer los gobiernos con toda la basura que se arroja a la calle por personas de todo rango social?
Uno puede ser pobre, pero tiene que ser educado y limpio. Si no se cumple eso la cosa va para peor.
Visto desde afuera, el pais parece una gran bola de problemas a corto y largo plazo que parece que no tiene solucion. Ya casi paso casi todo el 2009 y no hubo ninguna solucion.
Gracias Pablo por todas tus notas.
Saludos
Claudio (desde NZ)
RE: Hola Claudio, avisame si en NZ ves algún aviso buscando periodista, profe particular de español o pizzero OK? Un abrazo a la distancia. Pablo
Pipistrella dijo, Noviembre 3, 2009 @ 12:06 am
Hoy también lo veo desde afuera,y puedo decír que lo que reflejaste en tus notas lo estoy viviendo en estos días acá en Uruguay.La gente nos ve y no entiende cómo funcionan las cosas en nuestro país. Y da mucha pena.
Vivír esperando la estocada de los Kirchner es algo que ya forma parte de nuestro folclore cotidiano. Poner parches para que la pobreza no se note tanto dando discursos, demostrando quién es el que la tiene más larga a la hora de dar el anuncio del ingreso universal es algo que pone lo más urgente contra las cuerdas otra vez.La pobreza,el hambre,la desocupación,la educación postergada y la salud lastimada,entre tantas carencias que tenemos…
un abrazo