Lecturas en verano
Purgatorio de Tomás Eloy Martínez – Alfaguara
Hace falta maestría y la decantación de la propia vida para dar a luz una novela semejante. La marca de la desaparición como verbo amplio y argentino que encuentra su manifestación más ominosa en los miles del Proceso pero que de ninguna manera constituyen el inicio ni el final sino más bien la apoteosis del fenómeno. Una sociedad desaparecida, borroneada en sus contornos imprecisos, indefinible, afecta a las expulsiones, los exilios, el destierro pero también al esquivo ejercicio de asumir sus crímenes y sus defecciones. Es ante todo una potente historia de amor, una confesión desde el destierro voluntario, un intento por suturar la propia memoria en aquello que vivieron otros y de asumir la pertenencia emotiva y temporal al gran purgatorio colectivo.
Un hombre en la oscuridad de Paul Auster – Anagrama
La frase inicial tiene el hechizo de la grandilocuencia pero resume el espítitu militante del libro: “Estoy solo en la oscuridad, dándole vueltas al mundo en la cabeza mientras paso otra noche de insomnio, otra noche en blanco en la gran desolación americana”. Bien pudo haberse repartido este libro durante la campaña de Obama entre los millones que clamaban por un cambio de atmósfera en Estados Unidos. Así como Auster juega con abrir historias de las historias como muñecas rusas interminables, este libro puede ser, según quien lo lea, un panfleto político o una gran novela testimonial. Me inclino por decir que es todo a la vez. Aplaudo la literatura acuando cumple el servicio inestimable de oxigenar el presente y retratar la angustia en forma de arte. Como dice Eloy Martinez en la contratapa de la edición “La historia insiste en ser desastrosa, pero el arte siempre echará sobre ella una luz de felicidad”.
Nuevo elogio de la locura de Alberto Manguel – Lumen
Este libro me llegó por generosidad y pericia de un amigo como llega un visitante inesperado y se convierte en una sorpresa grata. Alberto Manguel es el “Gran Bibliotecario” que te lleva de la mano por laberintos de textos ya leídos y que sin embargo encierran interpretaciones nuevas como tesoros ocultos al ojo medio de un lector convencional. Pero el paseo no es azaroso. Tiene un objetivo claro que se adhiere como hoja de ruta desde la primera página. ¿Qué clase de locura es la que nos envuelve y contamina cada día? ¿La del poder material, el consumo ilimitado, el afan sin freno o la locura heroica de los actos sublimes, del amor desesperado, del sueño mantenido en la vigilia? ¿Locura placentera, necesaria o esclavizante y vacía? Es un libro, que como bien dice Manguel para retratar al lector ideal, no otorga respuestas sino que multiplica las preguntas.






Pipistrella dijo, Enero 29, 2009 @ 5:53 pm
Pablo,bienvenído!!!! Que bueno verte otra vez.Por acá estuvímos cuidando el kiosco.
Me tentaron los tres,me parece que me los llevo de vacaciones.Ahora que leo la Edit.Lumen,hace rato que estoy buscando un libro antiquísimo de Truman Capote “El invitado del día de acción de gracias” pero no tuve suerte.
Pablíto,que tengas un buen comienzo en el programa.Después me fíjo si llega Cadena3 hasta la arena.Un abrazo.
ANA MARIA CHAHER dijo, Enero 31, 2009 @ 10:27 am
BUENO PABLO, APARECISTE Y DIJISTE.QUE BUENO ES TENERTE CON NOSOTROS.CUENTANOS DE TUS VACACIONES.TE ESPERO EN LA RADIO. CARIÑOS.
ANA MARIA CHAHER dijo, Julio 11, 2009 @ 9:24 am
QUERIDO PABLO, TE ENVIE UN CORREO AL BLOG, COMO PARECE QUE NO ESTA TE AGRADECERIA ME CONTESTARAS SI LO RECIBISTE.GRACIAS ANA MARIA-CONCARAN
Re: Si lo recibí Ana María, muy interesante el planto y lo voy a tener en cuenta. Pablo