Succiones argentinas
Desunidos y dominados. Perón lo advirtió al final y nombró al pueblo como único heredero sólo que no contó con la avaricia de tantos albaceas testamentarios. Cada 17 de octubre se arrojan como buitres sedientos de la sangre extrañamente fresca del líder muerto en los setenta. Un ritual extraño donde cada uno succiona un poco de doctrina con beneficio de inventario propio .
Está Néstor, que rinde homenaje combatiendo al capital de Clarín, de los sojeros y de la oligarquía mediática, con la bandera de la justicia social izada por sus amigos y secretarios privados en mansiones bien populares erigidas en El Calafate. Complementa el homenaje su esposa Cristina, la Presidente, que emulando a Evita en su discurso de renunciamiento histórico jura que no quiere nada para sí misma que no sea Louis Vuitton
Diseminados y temerosos del juego sucio de espías de la Gestapo K , están los disidentes. Es un grupo de unidad básica en el rencor y en las facturas impagas, motivados por Duhalde que oficia de director técnico en la media sombra para los Juegos de 2011. Ayer tuvieron que aparecer un poco más juntos porque en las horas previas cada uno tenía previsto su acto privado y estelar en nombre de los descamisados.
Es curioso ver hoy al Movimiento Nacional Justicialista más paralizado que nunca. El vacío de ideas apenas se disimula con rancias rebeldías de unitarios y federales peleando por la Caja. Caudillos y aprendices parecen víctimas desorientadas por una lógica que siempre los nutrió de organización frente al poder: el que gana conduce y el resto acompaña. Porque esta vez la realidad muestra que provisoriamente los conduce un derrotado que juega de victorioso y empuña una mano de hierro dispuesta a golpear sin límite ni excepción.
Desde la muerte del viejo león herbívoro que se abrazaba con Balbín, los testaferros ideológicos ignoraron su arrepentimiento final y su mensaje póstumo de conciliador. Por el contrario, manejaron su herencia con la irresponsabilidad de quienes se creen depositarios de una fórmula mágica e infalible para dividir, provocar y reinar eternamente en nombre de los pobres, multiplicándolos.
¿De qué se asombran hoy? ¿Qué clase de estupor les genera el compañero Néstor, al que supieron apañar y acompañar según el manual pre establecido? Su indignación frente a la persecución de periodistas, opositores y empresarios, usando la maquinaria de espionaje del Estado o las organizaciones sociales rentadas es de un cinismo propio de Poncio Pilatos.
Es casi la misma actitud que una buena parte del país tomó frente a las propuestas sexuales públicas de Maradona hacia sus críticos. El ícono al que se le festejaba todo en nombre de una religión pagana de ídolos descartables. ¿Sorpresa? No, si la política sentó las bases sólidas para llegar a esta atmósfera de manicomio colectivo. Ante los ojos del mundo, la metáfora nacional de la semana fue la destreza argentina en succionar la vergüenza propia.
(Columna publicada el domingo en el diario Día a Día)





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